sábado, 24 de marzo de 2012

Es un día especial

-¡Venga, vamos! ¡Hay que celebrarlo!
-¿Celebrar el qué?- preguntó desconcertado. Ella le miró divertida.
-¿No sabes qué día es hoy?- Negó con la cabeza, preguntándose si se había olvidado de algo importante. La chica alzó la vista al cielo, espléndido y despejado.- Hoy alguien, en algún lugar del mundo, está celebrando su aniversario. Cumplen un año juntos.- Continuó mirándola con la cabeza ligeramente ladeada, sin saber a dónde quería llegar a parar.- Hoy, se celebran unas bodas de plata... ¡Y de oro también! Seguro que hoy es el cumpleaños de mucha gente; lo más probable es que el cumpleañero entre por la puerta de su casa y todos griten ¡SORPRESA! -Su sonrisa era radiante.- Puede que hoy alguien sepa que por fin es médico, o bombero, o que, simplemente, tiene trabajo. O puede que le den la buena noticia de que será abuela. Seguro que hoy dos personas se darán su primer beso, y tristemente, alguien, su último suspiro. Hoy nacerán miles de bebés, o quizá un grupo de amigos estalle a carcajadas.
Él la miró sonriendo también, pero sin comprenderla del todo. Ella se acercó, le cogió de la mano y tiró para que andara.
-Para nosotros no es más que un día cualquiera, pero para muchos otros es un día especial. Sin embargo, te contaré un secreto: somos capaces de convertir un día mundano en algo único si compartimos la alegría de los demás.-Se encogió de hombros, sonriendo ampliamente.- Así que, respondiendo a tu pregunta, hoy celebramos que existe la felicidad.

lunes, 12 de marzo de 2012

Nuestra...

Llegará algún día
en que todo esto acabe,
en que pueda mirarla
sin que mi corazón se pare.

Llegará ese día
en el que no esté conmigo,
en que estemos juntos
como buenos amigos.

Ese día, aún está lejos.
Ese día, no tiene dueño.
Ese día, lo veo en sus ojos.
Ese día, tan sólo es un sueño.

Hay veces que parece
que ese momento llega,
pero tan pronto viene,
tan pronto vuela.

Hoy tu olor
me devuelve al pasado,
a caricias absurdas
y sentimientos contrarios.

Recuerdos dulces
que amargos se vuelcan.
Cerraré los ojos
para que esto desaparezca.

Y un día
llegará el final
y podremos sin miedo
mirar hacia atrás.

Y afirmar, y decir,
"al fin, soy feliz".