jueves, 22 de agosto de 2013

Casi seis

Cuando el reloj marque las doce habrán pasado seis veces treinta largos, intensos, maravillosos, confusos y hermosos días.
Días que pasaba a tu lado sin necesidad de estar físicamente contigo.
Días en que nuestras jóvenes almas se compenetraban, enlazaban, fundían e incluso discutían al calor de nuestro corazón.
Antes de contar la una, tus palabras me embrujaron.
Antes de contar las dos, sucumbimos al amor.
Mientras contaban las tres y las cuatro, tu aliento se cernía en mi cuello, mis labios encerraban los tuyos, tu piel rozaba la mía y nuestro calor nos envolvía y protegía del exterior.
Las cinco contaba peligrosa, pues una sombra se cernía, un presagio que decía que las seis no llegarían.
Pues aunque el reloj marque las doce, las seis veces treinta días nunca pasarían, pues el silencio ha robado la alegría que contenían. Mas al aceptar tus besos antes de la una, prometí no darme por vencida.
Y aquí estoy, esperando que el reloj marque las doce sin que la esperanza abandone mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario